El Restaurante
En el horno de leña de El Figón de Ismael se elaboran los más sabronos asados, no en vano el cordero es criado en la zona, la leña de primera calidad y tiene hogar de adobe que mantiene las perfectas condiciones de temperatura y transpiración.
Nada más llegar van a reconocer este restaurante por la típica portada que da acceso a su interior. Situada en uno de los soportales más característico de Sepúlveda, sujetado por pilares de piedra, las ventanas y puertas con dintel y el farolillo, nos van hacer adivinar su inconfundible ubicación.
En su interior se conserva también la arquitectura más tradicional. Dos grandes ventanales con vistas a "Las Cuatro Carreteras" nos van a hacer disfrutar de fabulosas vistas mientras damos cuenta de los suculentos platos que en esta casa nos ofrecen.
No hay que olvidarse de consultar la gran variedad de vinos que se nos ofrecen, curados en la bodega que alberga el edificio del Figón. Excavada en la roca, con humedad y temperatura idóneas para la maduración de los caldos, va a asegurar el fino bouquet con sutiles aromas en los paladares más exquisitos.